Aceite de Coco

ACEITE DE COCO

El aceite de coco virgen es el que se obtiene del prensado de la pulpa del coco en frío, sin ningún otro proceso físico ni químico. Lo único que se le hace al aceite de coco virgen es filtrarlo para evitar que se cuelen trozos de pulpa que no hayan sido bien prensados en el proceso. Cuando el Aceite de Coco es obtenido de este modo se le llama “aceite de coco virgen”, conserva intactas todas sus beneficiosas propiedades.

Es indudable que este aceite se ha utilizado en la elaboración de productos cosméticos desde hace muchos años,  por sus propiedades antimicrobianas, es un magnífico conservante para los compuestos cosméticos.

El aceite de coco virgen es uno de los tratamientos más efectivos para una gran variedad de aplicaciones capilares, repara el cabello dañado, bien por el calor o bien por cualquier otro procedimiento, el cabello seco o cualquier otro problema relacionado con el pelo. Su propiedad como agente fungicida lo convierte de inmediato en un tratamiento anticaspa ideal, tanto para eliminarla como para prevenirla, manteniendo un pelo radiante con un cuero cabelludo sano al utilizarlo de manera habitual en el cuidado de nuestro pelo, de una a cuatro veces al mes. El aceite de coco virgen funciona bien reconstituyendo el pelo dañado porque su estructura molecular, al contrario que otros aceites vegetales o cremas hidratantes que se quedan en la superficie del cabello, hace posible que penetre el tallo del cabello más allá de la cutícula, reparando y previniendo el daño desde el interior hacia fuera. El ácido láurico y el ácido cáprico presentes en el aceite de coco ayudan a reestructurar el pelo, incrementar su resistencia previniendo la pérdida de proteínas y, por encima de todo, dotándolo de un espectacular brillo natural y soltura que lo hacen más fácil de manejar con un importante descenso de los enredos, las roturas y la debilidad de las puntas.